Este espacio lo dedicaré a la falta de cultura financiera y, más específicamente, a la falta de conocimiento, sobre instrumentos de inversión. Curiosamente, en los últimos días, me topé con un par de casos que llamaron mi atención y que, al final, podrían repercutir negativamente en el patrimonio de las potenciales inversionistas. Lo que es peor, algunos de los modelos que señalaré, podrían dejar un grave daño en el bolsillo. Esto hace necesario abordar el tema, para evitar que personas inviertan su patrimonio, en instrumentos de alto riesgo, que puedan hacerles perder el dinero que, con tanto trabajo, han juntado a lo largo de su vida.
Hace unos días, un compañero de trabajo me preguntó sobre una empresa que ofrece instrumentos de inversión, los cuales prometen rendimientos sorprendentemente elevados. Al parecer, un conocido suyo, estaba evaluando la posibilidad de comenzar con una inversión de 500 dólares, para probar suerte. Resulta que esta empresa, lo que ofrece es una plataforma, con la asesoría de “expertos financieros”, que invierte en el mercado de divisas. Quizás usted recuerde el florecimiento de empresas de inversión, en el mercado de divisas, que “defraudaron” a cientos de personas, por lo que, al oír el término mercado de divisas, podría generarle temor. Por ello resulta pertinente hacer algunas precisiones sobre este mercado.
El mercado de divisas es un mercado legítimo. Es el mercado financiero más líquido y más grande del planeta, inclusive mucho más grande que cualquiera de las bolsas de valores existentes. Para darle una idea, en el mercado de valores se intercambian, diariamente, aproximadamente 2 mil billones de dólares. En el mercado de divisas, este valor asciende a casi 5 trillones de dólares por día. Por lo tanto, es un mercado donde, efectivamente, se pueden generar jugosos rendimientos. Sin embargo, las pérdidas pueden ser considerables. Por ello, no es un mercado recomendable para alguien que desea comenzar a invertir su dinero.
El segundo caso me llegó un día después. En esta ocasión, el instrumento de inversión era el Bitcoin. Sin embargo, para invertir en una criptomoneda, hay que ser triplemente cautelosos. Las criptomonedas, se negocian digitalmente. Reciben este nombre porque, para garantizar su seguridad, se utiliza la criptografía. La más famosa de ellas, el Bitcoin, nació en 2009, y ha tenido altibajos desde entonces. Es cierto que, para algunos audaces inversionistas, el rendimiento ha sido fabuloso. Por ejemplo, tan solo el pasado viernes, la variación en precio, fue de 4 por ciento. Sí, un rendimiento de 4 por ciento en un día. Pero, si el mercado de divisas representa un desafío para un inversionista amateur, el Bitcoin podría ser aún más retador.
Warren Buffet, uno de los inversionistas más exitosos en el mundo, ha dicho, en reiteradas ocasiones que, si no entiendes en lo que estás invirtiendo, no lo hagas. Es importante recalcar este punto, ya que, algunos habilidosos vendedores, podrían hacernos invertir en instrumentos que no son adecuados para nuestro perfil. Por eso le doy algunas sugerencias que podrían ser de utilidad. En primer lugar hay que determinar cuánto tenemos para invertir, cuánto estamos dispuestos a perder, cuánto tiempo podemos dejar el dinero invertido, cuál es la finalidad de la inversión. Esto determinará nuestro perfil como inversionistas. Con esta información, podremos informarnos sobre los instrumentos que se adecúan a nuestro perfil, y con los cuales nos sentiremos cómodos.
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