
En terminales como San Juan Bosco, alrededor de las 10:00 de la mañana, la gente realiza largas filas para poder acceder a su respectiva ruta, y cuando lo logran, las ‘orugas’ van llenas de gente. El intenso calor que ha asediado a León en los últimos meses, no hace sino volver más molesta la situación. Hay niños, adultos, mujeres, personas en silla de ruedas: todos abordan los camiones que los llevan a su destino.
Tatiana Guzmán, madre de familia y profesora de educación básica, es una de las muchas usuarias del transporte público, que se traslada desde San Juan Bosco hasta la Zona Centro. Sobre la situación que vive a diario, apunta:
“Siempre hemos sabido que este servicio es malo, que vamos todos amontonados, que nunca hay lugar para sentarse y que tenemos que aguantar el calorón. Eso es desde que empezó el SIT. No se necesitan encuestas ni estudios. Ya lo sabemos todos los que nos movemos en estas cosas”.
Edgar Hernández, comerciante de 38 años y padre de dos hijos, explica que, aunque la incomodidad al trasladarse de un punto de la ciudad a otro y el intenso calor son dos de las quejas que más expresa la ciudadanía, no son las únicas: “ahorita todo mundo habla de eso por el calor, pero nunca faltan los robos en el transporte. Yo creo que si van a hacer unos estudios, deben ser para cambiar de verdad, no nomás porque sí”.
Julia Ceballos, usuaria de 21 años y estudiante de bachillerato, señala que el calor es otro de los problemas habituales y que la incomodidad, aunado a los acosos, son solo algunos de los temas que urge atender en el SIT.