En Piletas y San Juan Bosco, los colonos piden al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal) que ya restablezca el servicio diario y continuo de agua, no terciado ni a “cuenta gotas”, porque eso no corresponde al cobro normal del recibo cada mes.
Entre los vecinos de la calle Esteban Falcón de Piletas, José González señaló que tiene que velar para esperar que cuando menos salga un chorrito de agua de la llave, en un descuido ya no alcanza nada “así nos pasa a todos, para tratar de llenar cubetas o botes”.
Dijo que “sería bueno que los candidatos se dieran una vuelta por la colonia Piletas, para que sepan del mal servicio del Sapal y que hagan algo para que se corrija, que obliguen a que baje la tarifa cuando no hay abasto ni consumo, porque qué cobran”.
OPINIÓN
La señora Jennifer Méndez, también vecina de Piletas, mostró un pequeño bote que alcanzó a llenar en la madrugada, porque se descuidó, ahora va a batallar tratando de conseguir agua de algunos vecinos que tienen aljibe y eso si tienen algo de agua o compran una pipa.
“Desde hace seis meses empezó poco a poco la baja de suministro de agua, hace una semana no tuvimos nada y ahora se tiene un chorrito en la madrugada y a veces nada y el Sapal no resuelve nada, es puro cuento eso de que ya mero normalizan el servicio”, dijo preocupada.
Doña Justina, otra residente de esa colonia, dijo que desde hace más de dos semanas padecen el problema en su casa, se reporta al Sapal la carencia de agua, pero se hacen de “oídos sordos y vista gorda, no pasa nada según ellos”.
En la calle Tarragona, de San Juan Bosco, la señora María Sara Reinoso denunció que le paga al Sapal cada mes 180 pesos, a pesar de que ya van casi dos meses que los dejaron sin agua, “por qué cobra si no hay abasto ni consumo de agua”.
“A ver que los directivos del Sapal aguanten sin agua una semana cuando menos, para el sanitario, sin bañarse, sin el aseo de sus casas…podrían aguantar”, cuestionó.
Lidia Becerra, quien vive en la calle Badajos, señaló que “las fallas del Sapal vienen desde semana santa, no ha podido normalizar el abasto en la cuarta sección de Piletas, a pesar del llamado que se les hace, no dan respuesta satisfactoria y crece la inconformidad entre los familiares y vecinos”.
