“Ya no queremos que (el municipio) nos regalen colchones, refrigeradores y otras cosas, porque no tiene caso, pues con cada lluvia se pierde. No pedimos asistencialismo, lo que pedimos es una respuesta a las inundaciones”.
Las palabras anteriores fueron expresadas por Bárbara Almaguer, una de las muchas habitantes de la colonia Parques La Noria, que junto con Torremolinos es una de las más afectadas en León. Muchos de sus habitantes se sienten entre furiosos y resignados, porque el problema de las inundaciones y las pérdidas de sus patrimonios, es habitual cada temporada de lluvias.
Después de las lloviznas, las calles y los fraccionamientos de Parques La Noria lucen devastados: la gente saca al sol sus muebles, muchos de ellos empapados y apestando a humedad. Otros tienen las alfombras y los pisos totalmente enlodados. Muchos inquilinos construyen bardas de medio metro en la puerta de sus hogares, para no permitir el paso del agua.
Viven todos a merced de las tormentas.
INUNDACIONES
Manuela Escamilla afirma que los problemas de inundaciones han existido siempre, pero aumentaron de forma considerable cuando comenzó la construcción del puente en el bulevar. A partir de ese momento, los problemas han sido constantes.
Cada una de las personas de Parques la Noria tiene una vida y un problema que crece con las lluvias. Uno de ellos es Cruz Manuel, quien tiene la rodilla fracturada, y aun así, cuando llueve debe levantar los muebles para que no se destruyan. En los últimos dos años, ha perdido más de 10 mil pesos de su patrimonio.
Erika Salinas es otro caso. Vive con un bebé de unos cuantos meses de nacido, y el lodo acumulado que se cuela de forma irremediable en su casa se convierte en un foco de infección. “Algunos mejor ya nos resignamos. ¿Para dónde nos movemos? No nos queda otra sino aceptar lo que venga”, dice.
“No queremos bienes materiales que nos dé el municipio, sino una solución, porque es el mismo problema de cada año. El río se desborda a cada rato y a las personas que peor nos va es a quienes vivimos más cerca”, concluye Salinas.
