
Así lo dio a conocer el alcalde, Alejandro Navarro, quien informó que los propietarios de las líneas de transporte urbano deberían estar más preocupados por la falta de las concesiones, que por un aumento a la tarifa preferente.
Explicó que los permisos para que las unidades puedan prestar el servicio de manera adecuada llevan casi dos décadas sin actualizarse y son necesarios para que puedan operar en orden los camiones.
Señaló que, si no se renuevan las concesiones, tampoco habrá aumento a la tarifa, la cual permanece sin cambios desde el año 2018.
Aclaró que la tarifa no puede bajar su actual costo, como lo han señalado algunas organizaciones sociales y funcionarios, por el contrario, lo más seguro es que aumente, pero antes lo concesiones deben de cumplir con su parte.
Consideró que los dueños de las tres empresas que prestan el servicio de transporte público en la ciudad deben de estar conscientes que carecen de la concesión actualizada y más cuando se trata de cientos de unidades que carecen de ese documento.
Apuntó que de parte de las autoridades y usuarios no hay mucha oposición al aumento, pero se trata de algo en lo cual, los concesionarios también deben de aportar, además que no han cumplido con la renovación de varias unidades que han cumplido su vida útil.
Alejandro Navarro precisó que si los concesionarios no están de acuerdo con la norma que establece que debe existir una concesión, por cada unidad de servicio, deben avanzar en el esquema para que sea una sola línea, la que agrupe a todos ellos.