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No basta el Cielito Lindo

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Los técnicos mexicanos, y la mayoría de los especialistas del periodismo deportivo, se han transformado en verdaderos críticos del trabajo de Juan Carlos Osorio, quien ya está con la selección nacional en las semifinales de la Confederaciones de Rusia.
Manuel La Puente, Hugo Sánchez, decenas de conductores de las cadenas ESPN, FOX Sports, TVC, Canal 52, radiodifusoras y escritores, todos de la Ciudad de México, han descubierto con facilidad los errores del colombiano y se los gritan a la cara.
La mayoría destaca de los triunfos de México, la garra grupal y la técnica e individualidades de algunos jugadores aztecas.
En todo tienen razón, sin embargo, la falta de verdadero análisis se encuentra en la forma de administrarse el futbol mexicano.
Nadie se atreve a analizar el verdadero trabajo de la Federación Mexicana de Futbol en la última década.
Osorio dejará el puesto de la selección mexicana en poco tiempo, para irse a una selección mayor o tal vez a algún club de Europa.
México se quedará con sus mismos problemas promovidos por el desinterés de los dueños mexicanos por fortalecer a los jugadores jóvenes mexicanos.
Mientras no exista trabajo en fuerzas básicas y se contrate jugadores extranjeros con poco potencial futbolístico, México acudirá a eventos internacionales a pelear con garra, a sufrir de lesiones por que no tienen el mismo físico que los caucásicos o afros, a depender de la buena puntería de algunas individualidades aztecas.
El trabajo en equipo en México no existe, los intereses de dueños, patrocinadores, televisoras, jugadores y entrenadores son diferentes y no todos juegan futbol, “del cual cobran jugosas ganancias”.
México ante Alemania está destinado a ser despedazado, los europeos cuentan con físico, juventud, experiencia, técnica individual, táctica en la banca, estrategia y el respaldo de su país, sus empresas, sus medios de comunicación, la ciencia de sus universidades, “con todos estos elementos se conquista el mundo”, no basta el Cielito Lindo.

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