Hoy es uno de los días que me siento con mucho gusto de escribir sobre un tema tan importante, delicado y sensible, pues se trata de seres especiales que son la alegría de la vida.
Desde el año 1924, siendo presidente Álvaro Obregón y Secretario de Educación el siempre recordado José Vasconcelos, se declaró en nuestro país el 30 de abril como el día de las niñas y de los niños y fue ratificado por la ONU el 20 de Noviembre de 1959, declarándolo día universal para honrar a las niñas y los niños y no solamente esto, sino también se establecieron los derechos adquiridos en los países que habitan, como es el caso del derecho a la vida, el derecho a vivir decorosamente en compañía de sus seres queridos, el derecho a la educación y a la salud, y protección y seguridad jurídica, como una protección adecuada y completa a su propia seguridad.
Permítaseme expresar que es una niña y un niño, y comenzamos con los recién nacidos e infantes hasta los 5 años, niños hasta los 13 años, adolescentes hasta antes de obtener la mayoría de edad y jóvenes que inician su camino para integrarse a la vida normal.
Las niñas y los niños son seres maravillosos que en el momento que lanzan su primer sollozo y certifican estar vivos, inician un proceso hermoso en el que sobre todo los padres, familiares y amigos, se llenan de una inmensa alegría y se empieza ese camino del comportamiento normal entre sonrisas, lágrimas y pequeños balbuceos, que se incrementan conforme pasan los años para empezar a hablar y posteriormente a caminar; por supuesto entre travesuras inocentes que muestran el ingenio y el desarrollo mental que va avanzando hasta que empieza un raciocinio inicial que confirma la racionalidad de ese ser que fue concebido por la pareja del hombre y la mujer para obtener el premio a su amor.
A los 5 años los niños están asistiendo a la escuela para recibir los primeros conocimientos y conforme pasan los años inesperadamente nos damos cuenta de que ya saben leer y escribir, aunque no a la perfección, pero si de una forma muy aceptable y son sus primeras formas de expresión orales y escritas y con las que empiezan a tener el deseo de jugar de cualquier forma, imitando muchas veces a los papás y amigos en la escuela.
Ya cuando tienen lo que se llama uso de razón, a los 8 o 9 años, se comportan de una manera diferente y por supuesto que hay niños que sobresalen en todos los campos de su desarrollo natural, lo que podemos afirmar es que las niñas y los niños no saben odiar y sus pequeños enojos y pleitos breves se olvidan de inmediato.
Los niños solo saben querer con la inocencia con la que miran sus ojos, mientras que expresan el agradecimiento con una palabra de amor y corresponden con lo más hermoso que existe en la vida: la sonrisa de un niño. Es un don del cielo que los padres tenemos el derecho y el cuidado de saber conservar siempre con palabras amables, con cuidados en su salud, preservándolos del peligro que les acecha, sobre todo en estos tiempos y principalmente de una manera importantísima con el ejemplo, porque si ellos ven el amor de esposos y las buenas costumbres en el hogar, se van formando en su mente y naturalmente harán lo mismo.
A partir de los 11 años tienen que dar un gran paso, pues terminaron la primaria y posiblemente el aprendizaje de un segundo idioma y tendrán que ir a los cursos de secundaria, donde necesariamente tienen que acelerar su desarrollo mental y su madurez para comportarse de una manera más responsable.
Sigue la preparatoria, pero antes de esto ya dejaron de ser niños, ahora son adolescentes y pronto serán universitarios, ya como jóvenes que han experimentado desafortunadamente el entorno que tenemos en nuestro país con la violencia, los vicios, la drogadicción, la pornografía y el abuso sexual en los que algunos lamentablemente, sobre todo niñas, caen en desgracia.
En México el 14%, poco más o menos de 20 millones de la población son niños, muchos de ellos tienen con que comer 3 veces al día y viven bien, pero otros viven en pobreza y otros más en familias que viven en la miseria, que muchas veces solamente tienen una comida al día y las comodidades y cuidados son ausentes y lamentablemente nadie estamos haciendo lo suficiente para solucionar este problema, por lo que la tarea de nosotros como sociedad es inmensa y el gobierno lamentablemente los ha desprotegido con la atención a la salud, pues de cada 5 niños 3 no han recibido ninguna vacuna contra el COVID y otras enfermedades; esto se ve aumentado en las zonas rurales y las comunidades indígenas.
Hagamos la campaña que pido de una manera angustiante, porque actualmente los niños no reciben el cariño, educación, cuidado en su salud y protección que hoy necesitan. Sobre todo, un amor intenso. No lo estamos haciendo bien todos.
No olvidemos que el día de la niña y del niño debemos de aplicarnos, pues también son los 365 días al año.
Si usted considera prudente difundirlo en redes sociales, sería importante, hágalo.
Niñas y niños, un gran tesoro que todos debemos de cuidar con amor
SourceEl heraldo de Leon



