Con 9 votos en contra, 5 a favor y una abstención, el pleno del Ayuntamiento Capitalino negó a los concesionarios del transporte urbano, el aumento de 2 pesos a la tarifa preferente que se mantiene vigente desde 2018 en 7 pesos.
En sesión extraordinaria celebrada el pasado martes por la noche, los integrantes del Cabildo votaron en contra de la propuesta que había sido previamente aprobada por la Comisión de Seguridad Pública, Tránsito y Transporte, la cual preside la regidora panista, Mariel Padilla.
De esta manera, queda sin efecto el acuerdo aprobado por ese grupo de trabajo que había acordado un aumento de 7 a 9 pesos a la tarifa del transporte urbano una vez que iniciará el año 2022 y otros dos pesos más a partir de 2023.
La decisión que fue apoyada principalmente por partidos de oposición como: Morena, PRI, Movimiento Ciudadano y Fuerza por México; la tarifa permanecerá sin cambios y se mantendrá en 7 pesos, por persona adulta y 4 pesos con 50 centavos para menores de edad y adultos mayores.
Por su parte, los representantes de la banca panista, así como el Alcalde, Alejandro Navarro, pese a que votaron a favor de la propuesta, el resto de los partidos lo hicieron en contra, mientras el regidor priista Ángel Araujo, se abstuvo de emitir su voto.
De acuerdo con el dictamen que había sido previamente aprobado en la Comisión de Seguridad Pública, los concesionarios del transporte público en la ciudad habrían pedido el aumento, bajo el argumento de los altos costos que representa la prestación del servicio.
Según los propietarios de las empresas Avalos, Aguilar y Barrientos, los altos costos que les generaron las restricciones impuestas por la pandemia del Covid-19 y los altos costos del mantenimiento de las unidades ocasionaron que solicitaran el incremento.
Con una flotilla de poco más de 200 autobuses, los concesionarios prestan el servicio para unas 30 rutas urbanas y sub urbanas, los cuales requieren de un mantenimiento anual de 1 millón 800 mil pesos.
Los integrantes del Ayuntamiento consideraron injustificable la pretensión de los permisionarios, debido a que los más afectados serían los usuarios, de los que se calcula unos 167,580 utilizan el servicio, a lo largo de un año.
La regidora por Morena, Paloma Robles, señaló que no era posible ni tampoco justificado aprobar este aumento, debido a que se viene un inicio de año, en donde es necesario apoyar la economía de las familias.
La funcionaria consideró que este tipo de propuestas sólo evidencian que no tienen la más mínima intención respaldar a las familias guanajuatenses, quienes esperan gobiernos más responsables.



