“Con este Domingo de Resurrección finalizamos el triduo pascual, que es el núcleo y la fiesta más grande en la Iglesia, que es la Pascua. La invitación es a que vivamos la pascua en profundidad”, dijo Monseñor Alfonso Cortés, Arzobispo de León.
Señaló que la Cuaresma tiene la finalidad de preparar el corazón, renovar nuestro bautismo y nuestros sacramentos de iniciación cristiana para encarnar y vivir en nosotros el misterio de la muerte y resurrección de Cristo.
“Esta sociedad tiene necesidad de formar gente pacífica, fraterna y justa; tiene necesidad de no estar buscando los Derechos Humanos con la violencia; esto es una contradicción. Necesitamos gente razonable, que tenga un sentido de la familia, un sentido de su dignidad y eso se lleva en la conciencia y en el conocimiento”, subrayó.
Comentó además que por eso la libertad religiosa es el fundamento de todos los demás derechos porque es a través de la conciencia y de los conocimientos como se valora a los otros, al trabajo, al sentido de la salud, los Derechos Humanos y la dignidad de nuestra propia persona.



