
La noche del viernes 8 de noviembre, la explanada de Poliforum se envolvió en una atmósfera adrenalina y emoción, Natanael Cano, el rey de los corridos tumbados, se subió al escenario nuevamente para cautivar a sus fans de la ciudad zapatera.
Con un público ansioso, que llevaba horas esperando, el cantante inició su esperado concierto a las 11:30 p.m. para brindar una actuación explosiva que dejó a todos con el alma en las canciones.
Desde las 6:00 p.m., la multitud ya esperaba frente al recinto, buscando un buen lugar para ser parte de una de las presentaciones más esperadas del año. La espera fue larga, pero la emoción solo fue aumentando conforme se acercaba la hora. La tensión se rompió cuando las luces se apagaron y los primeros acordes de guitarra resonaron, lo que desató una ola de gritos y aplausos.
«¡Vamos a ponerle sabor a esto, Guanajuato!» gritó Natanael antes de arrancar con su setlist, que no pudo dejar de lado algunos de sus éxitos más emblemáticos, como “O me voy o te vas”, “Diamantes” y “Mi Bello Ángel”. Sin embargo, uno de los momentos más memorables fue cuando cantó el tema “Presidente” que ha resonado fuertemente desde la publicación del mismo.
El cantante expresó «Macizo Guanajuato» y en ese instante, el público estalló en un mar de voces, cantando a todo pulmón la letra de una canción que, sin duda, ha marcado un hito en el género.
El tributo a Ariel Camacho también fue uno de los momentos más emotivos de la noche. «Este es para Ariel Camacho, mi hermano, que siempre estará con nosotros», dijo Natanael antes de interpretar «El Karma», una de las canciones que inmortalizó al fallecido cantante.
El concierto concluyó con el público aún vibrando y coreando cada palabra. Natanael Cano sigue consolidándose como una de las figuras más importantes de la música mexicana, llevando el género de los corridos tumbados a nuevos horizontes y dejando claro que, como él mismo dice: «¡Este es el corrido de la nueva era!»