
Así lo advirtió anoche el secretario de Salud, Daniel Alberto Díaz, alertando además que se ha disparado el número de contagios en niñas y niños, de los que hay 306 casos.
Con todo, el estado continuará una semana más en Semáforo Naranja con Advertencia.
Y fue precisamente a la niñez y a la juventud, a la que el doctor Daniel Alberto Díaz Martínez dirigió especialmente su mensaje de anoche, cuando informó que es Naranja con Advertencia del 7 al 13 de diciembre, para hacer conciencia en adultos y frenar el paso a Rojo.
«Estamos en una situación sanitaria muy difícil, hay personas que se están contagiando de coronavirus por su falta de cuidado», lamentó Díaz Martínez.
La semana anterior se cerró con 3 mil 699 nuevos casos de Coronavirus, ayer se cerró con 4 mil 832 nuevos casos.
El incremento exponencial de contagios o nuevos enfermos lo demuestra el hecho de que sólo en los primeros cuatro días del mes se incrementó en 154% la cifra de contagios.
El Covid-19 no distingue y no perdona, hay 306 niñas y niños guanajuatenses con positivos a Cóvid-19 producto de la indiferencia y comportamiento posiblemente irresponsable de un adulto.
Guanajuato ya es el número 27 en letalidad a nivel nacional, advirtieron.
Guanajuato está tan cerca de volver al rojo que tiene 31 de los 32 puntos requeridos para que esto pase.
Y el llamado, dijeron las autoridades de salud, es que principalmente los adultos entendamos: «que para que haya seguridad y economía, primero debe haber salud».
El riesgo de «cancelar» la Navidad, es muy alto y como sociedad, recordó el doctor Díaz, sólo se está prolongando el período futuro de recuperación de la pandemia que podría llevar no meses, sino años de persistir en el desacato a las reglas básicas sanitarias.
«Está en nuestras manos detener los contagios y no regresar a Semáforo Rojo. Salvemos la Navidad. En el estado, no queremos perder a nadie más», reiteró el Secretario.
Comentó además que el gobernador Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, ha instruido brindar todos los servicios de salud a la población oportunamente y no escatimar esfuerzos por salvar vidas.