A medida que León enfrenta una de las peores crisis hídricas de su historia, con la presa El Palote a solo un 16% de su capacidad y pronósticos poco alentadores para 2025, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) se encuentra implementando un proyecto innovador que utiliza nanotecnología para tratar agua y así mitigar el estrés hídrico en la ciudad.
Este proyecto, que ya se encuentra al 70% de su ejecución, tiene como objetivo reutilizar las descargas de aguas residuales tratadas, transformándolas en agua potable mediante procesos avanzados de filtración. La tecnología de nano filtración, que ya se utiliza en países como Holanda y Estados Unidos, se aplicará a las aguas extraídas de la planta de tratamiento municipal ubicada a la salida de San Francisco del Rincón, que serán transportadas hacia la presa El Palote para su posterior potabilización.
El director de SAPAL, Enrique de Haro Maldonado, explicó que esta acción busca aliviar la creciente demanda de agua, principalmente en las colonias de la zona norte, donde las condiciones del servicio se han visto afectadas por la escasez de líquido. De acuerdo con de Haro, el agua tratada será destinada al consumo humano, y el proceso de filtración permitirá mejorar la calidad del agua disponible para los leoneses.
El proyecto de SAPAL también contempla la instalación de más de 26 kilómetros de tubería morada, de los cuales ya se han instalado 20 kilómetros, para transportar agua tratada desde el contenedor de Las Amalias hasta León II. Esta obra, que representa una inversión superior a los 1,700 millones de pesos, es clave para la reactivación del sistema hídrico de la ciudad. Además, se espera que este año se logre obtener los permisos necesarios por parte de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para verter hasta 400 litros por segundo de agua tratada a la presa El Palote.
De Haro destacó que, a pesar de los avances, aún se requieren permisos adicionales de las autoridades federales para completar el proceso, incluyendo la autorización de impacto ambiental y los permisos de descarga. Sin embargo, el funcionario se mostró optimista, asegurando que el proyecto estará listo este año, tanto en términos de infraestructura como de documentación.
Este proyecto no solo busca resolver la falta de agua en la ciudad, sino también aprovechar los más de 85 millones de metros cúbicos de agua que desde 2022 el municipio extrae y que, en su mayoría, se descargan sin reutilización. A través de la nanotecnología, SAPAL pretende no solo mejorar el abastecimiento de agua potable, sino también entregar este recurso a ejidatarios, la industria y para el riego de áreas verdes y jardines.
El proyecto, que se presentó en junio de 2023, se enmarca en un esfuerzo más amplio para hacer frente a la crisis hídrica que atraviesa la ciudad, y representa un paso hacia la sostenibilidad y el uso eficiente del recurso hídrico en León.
