El policía tercero Mario Martínez Morales murió en cumplimiento de su deber, cuando intentó frustrar un robo a mano armada pero fue sorprendido por la espalda por uno de dos hampones que le disparó en varias ocasiones lesionándolo en el pecho para luego huir.
Los hechos sucedieron minutos después de las 8:00 de la noche del miércoles, en el interior de la farmacia Guadalajara que se ubica en el centro comercial Plaza La Joya, en las calles de 5 de Mayo número 112 de la Zona Centro de Silao.
El agente Mario Martínez entró al negocio para recabar la firma en su bitácora, donde se certificaba que cumplía con su rondín de vigilancia -como siempre- pero se topó, así a secas, con un asalto a mano armada en proceso; un empleado de la farmacia había sido sometido, y momentos después lesionado -pero no de consideración- siendo entonces cuando este elemento que estaba adscrito al Grupo Delfines (de vigilancia carretera y comercial), valientemente decidió actuar, forcejeando con el ladrón, sin contar que por la espalda lo sorprendió un segundo hampón que detonó al menos tres veces una arma de fuego contra el policía y cacheó en la cabeza al civil, para luego salir corriendo, abordar una camioneta Cherokee roja y huir con rumbo a Irapuato, según la información reporteada al caso.
Compañeros de Mario arribaron momentos después y lo trasladaron a una clínica particular allá mismo en Silao, donde lamentablemente el elemento falleció.
LEALTAD Y SERVICIO
El elemento tenía una antigüedad de 12 años en la Policía Municipal de Silao a la que ingresó un 16 de octubre de 2005 y apenas el pasado 14 de julio de 2016 había recibido el grado de Policía Tercero. Muy lamentablemente también, es de mencionarse que hace cuatro años falleció uno de sus hijos, apenas el domingo 5 de los corrientes falleció su señor padre y ahora él dejó en la orfandad a dos niñas y un joven de 27 años.
