Bastaron 24 horas y menos de 7 días, los mismos que han transcurrido del presente mes de Octubre, para que aflorara la verdad, esa realidad que viven muchas mujeres leonesas, la diametral opuesta a la verdad oficial del «aquí no pasa nada, estamos trabajando en ello»: la violencia y el odio hacia las féminas va en aumento.
Son 4 casos tan diferentes como iguales, porque el resultado de la suma es el mismo: violencia.
Y aunque quizá no tiene el mismo matiz, porque las investigaciones que dice la autoridad que están haciendo quizá lo resolverán, en la cuenta del recuento hoy hay una mujer muerta, tres lesionadas y apenas dos posibles responsables detenidos.
Pero uno de ellos, aunque intentó asesinar a su propia esposa bañándola con gasolina para luego prenderle fuego, «sólo está siendo investigado por la posesión de una sustancia prohibida», NO por la agresión contra la mujer.
LAURA MONTSERRAT
La primer víctima del mes de Octubre fue Laura Montserrat de apenas 24 años, tenía dos hijos 7 y 2 años de edad, adicta sí, pero con todo y eso madre de familia.
Fue asesinada de por lo menos un balazo en la cabeza a las 01:10 horas de la madrugada del miércoles 4 de octubre en la esquina de la calle Río Grijalva e Independencia en el Barrio de San Miguel. Lavaba los trastes, una llamada la sacó de su casa, jamás regresó viva.
SE SALVÓ DEL FUEGO
Ese mismo miércoles 4, pero ya amanecido, a las 09:23 horas las autoridades luego supieron que a raíz de una discusión entre marido y mujer en el domicilio de Galena y Constelaciones en Villas de San Juan, a Norma de 29 años su propio esposo Óscar Victorino de 36 años de edad tras someterla, la roció de gasolina e intentó prenderle fuego.
En pocas palabras y siempre de acuerdo a las versiones oficiales vertidas en la fiscalía, ‘la quería quemar viva’, afortunadamente no lo logró; ella gritó pidiendo ayuda a los vecinos y él escapó corriendo, aunque luego la Policía Municipal lo arrestó en la esquina de la Luz y Constelaciones, no lejos de su hogar.
A ella la llevaron a la colonia Piedra Azul a casa de su madre, desde donde se dio aviso a la autoridad.
El detalle del asunto: la fiscalía después dio a conocer que al señor Victorino sólo se le investigaba porque presuntamente la policía le halló en sus bolsillos «algo prohibido». Pero por la agresión a su esposa, no se ha ejercido ninguna acción legal.
A NATALIA LA APUÑALARON
Ese mismo miércoles 4, pero a las 15:40 horas, supuestamente a causa de una pelea, Natalia Marcela resultó herida con arma blanca a manos de Rosendo, éste si detenido aunque sin arma agresora.
Todo sucedió en la esquina de las calles Castillo del Rhin y Del Escorial en Valle de los Castillos.
DOÑA CUCA SIGUE GRAVE
Muy lamentablemente, habría que decirlo, pero el más pulido ejemplo de la violencia con que muchas leonesas viven, la más clara muestra de lo que está ocurriendo contra las mujeres es el caso de la señora María del Refugio, doña Cuca o Cuquita como le llaman de cariño, familiares y vecinos de la colonia Las Arboledas.
A ella casi la mató a golpes, y sigue grave en el Hospital, su exesposo, del que se acababa de divorciar un mes atrás.
Y tanto llamó la atención como indignó saberlo, la forma alevosa, premeditada y ventajosa con que actuó el agresor. Se presume que él la citó en la casa donde vivieron en matrimonio para finiquitar el asunto patrimonial, pero en vez de eso la encerró en el sanitario y ahí la golpeo hasta dejarla moribunda.
El remate de la historia, la frase despectiva, según testigos citaron, dijo el presunto responsable momentos antes de escapar: «si quieren, ayuden a la cabr…la dejé casi muerta».
Todo sucedió aproximadamente a las 7 de la mañana del jueves 5 de Octubre, cuando la señora María del Refugio, saliendo de laborar, ya que trabajaba de noche en una empresa a media cuadra de llegar a la casa de sus padres ahí mismo en Las Arboledas, hizo caso del citatorio que antes le había hecho su exmarido Luis Enrique de 35 años de edad, aún prófugo.
E ingresó al domicilio donde ella creía iba a dialogar con él para arreglar su situación. Todo lo contrario sucedió, él la llevo a la fuerza al baño, ahí se encerraron y le golpeó sin misericordia, además uso una horma para calzado hecha de madera y una botella.
Su furia la centró principalmente en la cabeza de doña Cuca, al final, media hora después, salió y cerró por fuera la casa para emprender la huida.
El rescate de doña Cuquita no pudo ser más dramático, como estaba encerrada los vecinos tuvieron que tirar por la fuerza el portón para poder entrar por ella, una de sus hermanas, ya presente, la recibió, literalmente bañada en sangre y con un gran hoyo en un lado de la cabeza…»hermana ayúdame, me voy a morir, me siento muy mal, Luis quería matarme» alcanzó a decir y se desvaneció.
Mujeres en peligro
La situación de la violencia de género que daña la ciudad no puede ser más grave, los golpes, las ofensas y los homicidios no parecen detenerse
