Ella se encontraba atendiendo su puestecito de dulces, fritutas y raspados a las afueras de su domicilio sobre la calle de Zitácuaro, entre Aurora y Alhóndiga cuando llegó corriendo un joven que sí fue identificado por sus vecinos, pero de quien se reservó la autoridad el nombre.
Corría escapando de las balas que contra él disparaban dos hampones que iban en una motocicleta negra con verde y al pasar por el puesto de frituras, aquel intentó despistar a sus perseguidores fingiendo que compraba, los pistoleros se detuvieron y dispararon entre 5 a 6 veces hiriendo en el tórax a la jovencita quien cayó abatida.
