
El ataque fue reportado al anochecer en la calle Laguna de los Patos, donde la víctima fue acribillada y perdió la vida en el mismo lugar antes de que pudieran serle brindados los primeros auxilios.
La forma y la motivación de ese asesinato no habían sido establecidos por las autoridades.
Cuando acudieron la policía preventiva y paramédicos ya la víctima había fallecido, y se tendió un acordonamiento de resguardo por parte de la Guardia Nacional para esperar la intervención del Ministerio Público para el inicio de las indagaciones.
La Policía fue informada de que en ese lugar se escucharon disparos de arma de fuego y luego se advirtió que el hombre estaba lesionado.
En el lugar del crimen le era atribuido el nombre de Miguel y unos 36 años de edad, aunque estos datos no habían sido confirmados por autoridades.