En un tiempo promedio de 10 minutos, inspectores de la Dirección de Movilidad del municipio responden y se desplazan para atender el llamado de usuarios del transporte público que han sido víctimas de algún delito, ya sea al interior o en el exterior de las unidades, informó el titular de la dependencia, Rodolfo Lugo Pacheco.
El funcionario reconoció que los principales reportes relacionados con la inseguridad en el transporte público se concentran en robo de cartera, robo de teléfono celular y casos de acoso contra mujeres.
Ante este panorama, señaló que la dependencia ha reforzado sus mecanismos de atención y coordinación interinstitucional. Recordó que el año pasado se implementó un protocolo específico para la atención a víctimas de acoso en los camiones urbanos de pasajeros, el cual establece lineamientos claros para que los inspectores actúen de manera inmediata ante cualquier denuncia.
De acuerdo con Lugo Pacheco, la inmediatez en la respuesta es clave para salvaguardar la integridad de las víctimas mientras arriban los cuerpos de emergencia. “Con esto de la inmediatez nos referimos al tiempo que tardan en llegar los servicios de emergencia y los médicos. Que entre el hecho que denuncia la persona y la llegada de estos servicios, generalmente se lleva un intervalo de 10 minutos. Es el tiempo en el que nuestro inspector atiende de manera prioritaria la integridad de las víctimas”, explicó.
Detalló que, durante ese lapso, el personal de Movilidad brinda acompañamiento, contiene la situación y canaliza el reporte a las instancias correspondientes, garantizando que la persona afectada reciba atención oportuna.
Asimismo, aseguró que existe una coordinación permanente con las corporaciones de seguridad y los sistemas de monitoreo. La conexión con el C4, la Secretaría de Seguridad Pública y los servicios de seguridad en estaciones es, dijo, total, lo que permite una respuesta articulada bajo protocolos unificados.
“Existe una verdadera coordinación y todos seguimos las mismas indicaciones”, afirmó el titular de Movilidad.
Con estas acciones, la autoridad municipal busca fortalecer la confianza de los usuarios del transporte público y reducir la incidencia de delitos en las unidades y su entorno, especialmente aquellos que afectan directamente a mujeres, uno de los sectores más vulnerables dentro del sistema de movilidad urbana.




