Militarizar las calles de León impide la civilización de la seguridad pública, invertir en la prevención es la solución a los problemas del crimen organizado, declaró Franz Vanderschueren, sociólogo de Bélgica de la ONU Habitat.
Presente en el Informe Anual de Incidencia Delictiva (2017) que presentó el observatorio ciudadano de León, el investigador señaló que un militar no está preparado para tratar con la ciudadanía, por lo que se debe de profesionalizar a los policías para trabajar en las calles.
Explicó que en Medellín, Colombia, cuando se limpiaron los barrios del crimen organizado, el ejército estuvo tres días en las labores y posteriormente fue retirado para que entrara la policía a mantener el orden público, “pensar en tener al ejército a largo plazo en las calles no es buena estrategia”.
Añadió que “la policía debe tratar los problemas del monopolio de la violencia, deben tener un salario decente y condiciones de trabajo, la sociedad debe de intervenir en todos los procesos”.
Recordó que en Juárez se trató de limpiar la ciudad con 6 mil militares, “luego llegó la Policía Federal y tampoco funcionó, al final, la población terminó por pedir de nuevo a la policía en las calles”.
En el modelo de control de la violencia y radicalización musulmana, expuso que la inteligencia policial de Francia tiene detectados a 5 mil sospechosos, y la policía sólo sigue a los cien hombres más peligrosos, “perseguir a un sujeto requiere por lo menos 20 elementos, es un costo imposible de sostener para cualquier gobierno”.
Además, en caso de que un padre o una madre ve a un hijo sospechoso, puede ver a un agente del gobierno y este se preocupa de inmediato por el bienestar del joven, “es preventiva la reacción del gobierno de Francia”.
Enfatizó que la militarización de la seguridad impide la civilización de la seguridad, “el crimen organizado crece por la corrupción de los gobiernos, los países que han resuelto el problema es por que invierten en la prevención”.
Concluyó que el crimen organizado es una empresa que busca ganar dinero, a la cual se le debe atacar desde lo fiscal, “no militarmente, la estructura del negocio de la droga es el dinero”.
