- Se ha dicho que se definen compromisos para que las autoridades aduaneras de las Partes intercambien información y brinden asistencia que permita identificar e imponer sanciones a infracciones aduaneras, así como evitar la evasión de impuestos, contrabando y fraude. La realidad es que en estos “compromisos” no hay una obligación de proporcionar información, la obligación se limita en el texto de la regla a “esforzarse”, adicionalmente, no existe ninguna sanción para el incumplimiento de este “compromiso”, de tal manera que: Vietnam puede asegurar que se esforzó para atender una solicitud, pero no entregar la información; y si Vietnam se rehúsa a cumplir con una solicitud, lo cual es casi seguro que suceda, no existe ningún mecanismo jurídico para obligarlo a cumplir. La experiencia nos muestra que en realidad este tipo de obligaciones generalmente son letra muerta, como ha sucedido con los acuerdos de cooperación aduanera entre México y Taiwán o entre México y la República Popular China.
- Se ha dicho que en materia de subsidios y otro tipo de apoyos a las empresas fabricantes de calzado, textil y vestido en Vietnam, que no hay de qué preocuparse porque existe un capítulo de Empresas de Estado, el cual regula este tipo de empresas, y que se establecen disciplinas que impedirán que éstas incurran en prácticas desleales al comercio. A este respecto es muy importante señalar que este capítulo no es aplicable para las empresas propiedad del Estado y monopolios designados de países que no son Parte, como es el caso de la República Popular China. Al respecto, una enorme cantidad de fábricas de calzado en Vietnam son de propiedad, control y participación de Inversión Extranjera Directa de capital chino, en realidad son fábricas chinas instaladas en Vietnam, aprovechando su bajo costo de mano de obra, estas empresas son propiedad del Estado Chino; sin embargo, para estas empresas no aplican las disciplina del capítulo 17 del CPTPP porque China no es Parte del tratado, de esta manera, China puede exportar a Vietnam los subsidios que otorga a sus empresas, otorgar financiamientos blandos, y estas acciones no estarán controladas por el acuerdo.
Así como estos cinco puntos, podemos elaborar más respecto a cómo hay muchos mitos que pretenden minimizar el daño que el CPTPP hará a la industria nacional. Los senadores tomarán la semana que viene una decisión en base a ideas que les han dicho que no son del todo ciertas, y por lo tanto es muy importante que sepan cómo funciona el CPTPP y el impacto que tendrá en la industria nacional.
A juicio de muchos analistas, entre ellos Arnulfo R. Gómez, sin duda el CPTPP es un tratado en el que los mexicanos nada vamos a ganar. Señala que el modelo de aperturismo económico que se ha seguido desde 1994 no le ha servido al país, y tan es así que desde ese año México ha registrado enormes retrocesos en todas sus variables económicas. Y para ilustrar esto menciona varios ejemplos:
- Retrocedimos como economía mundial de la 9ª a la 15ª posición.
- Nuestro PIB per cápita cayó del 43º al 73º lugar.
- Como destino de la IED pasamos de la 4ª a la 18ª posición.
- En materia de competitividad descendimos del 34º al 51º escalón.
- Nuestro valor agregado en la exportación mexicana se redujo del 59% al 38%, lo que nos ubica en el 30º lugar como exportador, en lugar del 13º que tanto cacarean nuestros altísimos funcionarios.
Arnulfo R. Gómez señala que esta es una situación deplorable resultado de una enorme irresponsabilidad, por lo que los senadores deben tomar en cuenta todas estas variables para actuar en función del bienestar de México, dejando a un lado los dogmatismos que han llevado a grandes núcleos de la población mexicana a una situación de pobreza que ya alcanza a más 60 millones de habitantes de nuestro país.
A manera de conclusión sólo agregaría que el libre comercio es bueno, pero cuando se maneja de una manera inteligente. En México lamentablemente los funcionarios y teóricos del comercio exterior insisten en la ratificación del CPTPP, lo cual resulta increíble, sobre todo, cuando queda claro que no existen condiciones para que la planta productiva nacional trabaje en niveles de competitividad debido a las enormes deficiencias en el costo país que tenemos en México, situación que no permitirá enfrentar en muchas industrias nacionales a ninguno de los futuros socios de México en el CPTPP.



