
Con una mezcla de autoridad, técnica y mucho corazón, México se coronó como subcampeón del Mundial de Clavados 2025, que tuvo lugar en el Centro Acuático Metropolitano de Guadalajara. El equipo nacional se llevó a casa seis medallas —dos de oro y cuatro de plata— asegurando el segundo lugar en el medallero general, solo superado por la poderosa China.
Este evento, organizado por World Aquatics, reunió a la élite mundial del salto ornamental. Se disputaron un total de 27 medallas entre las principales potencias, y México brilló en su propio terreno gracias a un equipo que combinó la experiencia olímpica con la frescura de jóvenes talentos, además de una afición que convirtió cada salto en una verdadera celebración nacional.
Los oros que hicieron historia
La primera medalla de oro para México llegó gracias a la impresionante actuación de Osmar Olvera y Juan Celaya, quienes superaron a las duplas de China y Gran Bretaña en una emocionante final del trampolín sincronizado varonil de 3 metros. Con una puntuación final de 430.23, los mexicanos lograron remontar desde el tercer lugar con una ejecución impecable, técnica depurada y nervios de acero.
La segunda medalla dorada fue para Randal Willars, quien se destacó en la plataforma individual de 10 metros, una de las pruebas más desafiantes del calendario. Su salto final fue contundente y le valió el oro frente a competidores de altísimo nivel, incluyendo a los representantes de China y Alemania.
Cuatro platas, mismo valor
El equipo mexicano también subió al podio en cuatro ocasiones con medallas de plata:
Mía y Lía Cueva, en el trampolín sincronizado femenil de 3 metros, confirmaron su calidad como una de las parejas emergentes más prometedoras del continente.
Randal Willars y Kevin Berlín, medallistas olímpicos, brillaron en la plataforma sincronizada de 10 metros varonil.
Alejandra Estudillo y Gabriela Agúndez mostraron su solidez en la versión femenina de esa misma prueba.
Con este resultado, México reafirma su protagonismo internacional en los clavados y deja claro que el futuro de esta disciplina está en buenas manos.