
En cuanto al lechero, la situación ha repercutido en menos vacas.
Así lo señaló Vicente Gómez, presidente de la Federación Mexicana de Lechería durante su visita a León en la “Expo Lac Bajío”.
“Básicamente en menos vacas” apuntó. “Lo que pasa es que una vaca tiene un costo de alimentación, y a la hora que sube el costo de alimentación, una vaca que daba veinte litros y era rentable hoy no es rentable. Además, al subir el costo el productor necesita otro ingreso y el ingreso es esa vaca… que se va para carne”.
Por tanto, se han despoblado mucho los establos por esa razón: Cada viernes hay que completar la nómina, y es la vaca más gorda la que se va a rastro. “Yo considero que se ha ido al rastro adicional, un diez por ciento más de lo normal, a partir de febrero de este año, que es cuando se da el incremento fuerte de los commodities”.
De igual forma, Vicente Gómez reconoció que el tema de la pandemia perjudicó a su sector en varias maneras. Aunque las empresas sí tuvieron problemas, la venta de la leche cruda no afectó, pues la demanda total creció.
“Las empresas sí tuvieron problemas: por ejemplo, los fabricantes de yogurt, los que hacen todo lo que son bebidas para llevar se cayeron, pues la gente dejó de salir, los niños dejaron de ir a la escuela y los programas del DIF se pararon, y esas empresas tuvieron muchos problemas. Los fabricantes de queso, los que hacen leche deslactosada tuvieron un incremento importante en su demanda”, informó el presidente.
Por otro lado, está el lado optimista, pues del año pasado a este, el consumo de la leche creció, de entre el 5 y el 10% en México.
“Hoy en el mundo vemos una demanda muy fuerte en leche, pues uno de los temas de la pandemia fue fortalecer el sistema inmunológico, y la leche es uno de los productos que lo hace. En China traen un programa muy fuerte de incremento al consumo precisamente por ello, y lo vemos en todo el mundo: en Europa, en Estados Unidos, en Asia, que hay un incremento, y eso está presionando también los precios internacionales de la leche”.