Aunque en el país se ha militarizado la seguridad, las quejas por violaciones a los derechos ha disminuido, aseguró el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez.

El ombudsman indicó que en el 2017 fueron en total 415 las quejas en contra de militares y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

“Las quejas han venido disminuyendo, las complejidades de las mismas siguen latentes y esa es una realidad”.

El titular de la CNDH dijo que el gran reto para el próximo presidente de la República es que se garanticen los derechos humanos sobre todo de los más marginados en el país, los cuales siguen siendo los indígenas.

Manifestó que por ahora sería insensato regresar a las fuerzas militares a los cuarteles ya que las condiciones en las que se encuentran las corporaciones estatales y municipales no son las adecuadas para llevar a cabo la seguridad.

Comentó la realidad en el país es que en las corporaciones está infiltrado el crimen organizado, y es necesaria una adecuada profesionalización y dignificación de los policías.

González Pérez, indicó que es necesario que ya se dé una fecha para el retorno de los militares a los cuarteles, pero en el corto plazo sería un error el retirar al ejército de las calles.

“Los elementos de las fuerzas militares deben tener un plan de retorno a los cuarteles, verificable, y que consideramos que la autoridad civil debe fortalecer sus capacidades y que sería insensato retirar ahorita a las fuerzas militares de las calles porque el tema de la inseguridad es real y las policías locales están rebasadas y en algunos casos están contaminadas con el crimen organizado”, apuntó.

Indicó que las autoridades han hablado por 10 años de la profesionalización de los policías, sin embargo es algo que no se ha logrado.

Elecciones

El ombudsman adelantó que están preparando un documento para entregarlo a los candidatos a la presidencia de la República a fin de que tomen en cuenta el tema de derechos humanos en su mandato.

Indicó que estas van enfocadas en tres ejes: el primero en reducir la desigualdad y la pobreza, garantizar la seguridad y evitar prácticas de corrupción e impunidad.

ESCRIBE UN COMENTARIO