En materia de calidad del aire, San Francisco del Rincón está por los suelos.
Pertenece a la cuenca de Purísima del Rincón, donde hay una estación de monitoreo, pero no alcanza a medir la contaminación generada por San Francisco.
“Estamos a las órdenes del Instituto de Ecología”, dice el director de Medio Ambiente y Ecología del municipio.
Esto quiere decir que se le deja la responsabilidad del monitoreo o de su cálculo a las autoridades de Gobierno del Estado y luego sólo acatan sus indicaciones.
Esto ocurrió, por ejemplo, en diciembre, en reflejo de las contingencias detectadas en la ciudad de León.
“Ellos tienen varias estaciones de monitoreo, por eso el municipio no cuenta con una estación propia, es un poco más complicado dar una explicación más específica porque el instituto lo ha manejado así”, se justifica la Dirección.
Parece que la posibilidad de avanzar en este sentido está lejos. No existe un plan para que ocurra pronto, y la autoridad local dice que es el Instituto de Ecología del Estado es el que determinaría si se hace y dónde.
La industria ladrillera en San Francisco no sólo no se detiene sino que crece. Pero no son los temas generadores de mala calidad del aire los que mueven la agenda. Nadie sabe cuáles son.
