
Al final del encuentro, Paiva destacó: “Me quedo con uno de los días en que un entrenador se puede sentir más orgulloso de su trayectoria, me siento orgulloso de mis jugadores, de quienes trabajan conmigo”.
Manifestó que el partido siempre fue cuesta arriba y con errores ayudaron a Pumas, que casi sin hace nada se puso en ventaja, “después, el equipo dejó lo que siempre se tiene que dejar en una cancha: Orgullo, presencia, personalidad y trabajo”.
Agregó que esas cuatro palabras tienen que estar siempre presentes en las subdivisiones, “jugamos contra un gran equipo, bien trabajado por mi colega, pero la mayor parte del partido casi no se sintió la superioridad numérica de Pumas”.
El lusitano aseveró por otra parte que el estadio fue importante empujando, aunque le pide a la afición dos cosas: “No me insulten a mis jugadores y no me pidan que haga cambios, cuando pedían que saliera Byron, hizo una gran jugada y vino el gol de Lucas”.
“En esos momentos, el jugador es el primero que sabe que no le están saliendo las cosas, si yo lo sustituyo es como decirle ´no tienes derecho a errar´ y todos podemos errar. Hablé con él y después se quedó un poquito más confortable, pero todos vamos a tener malos días”, explicó.
Para finalizar, apuntó que Lucas Di Yorio ha tenido un buen arranque, “pero prepárense porque también va a tener malos partidos” y comentó que fue él quien decidió a Di Yorio en lugar de Boselli porque sabía lo que le podía dar.