
Las víctimas, de oficio comerciantes, se dedicaban a la venta de tacos al vapor y precisamente transportaban varias ollas con ese alimento en su auto, un Nissán sedán color rojo, al momento del ataque.
Conforme a la información obtenida de las autoridades, fue precisamente a las 13:06 horas cuando los tres hermanos bajaban de su auto estacionado sobre la calle Puerto Carreño, cuando vino la agresión.
Delincuentes armados a bordo de una camioneta pick up negra con vidrios polarizados, se les emparejaron y les dispararon en repetidas ocasiones con armas de grueso calibre, para enseguida huir.
Al pie del auto quedó muerto uno de los muchachos, que era quien manejaba la unidad rojo e iba bajando justo al instante que los pistoleros abrieron fuego. Sus hermanos perecieron a bordo del auto, sin ninguna oportunidad de salir o escapar.
Personas que escucharon la balacera avisaron a las autoridades y pidieron las asistencias médicas, que llegaron pronto pero los tres comerciantes ya habían fallecido, la Policía implementó un fuerte dispositivo e busca de los delincuentes pero no reportó ningún resultado.