
El tortero, como era mejor conocido, o Migue, se dirigía a su domicilio la noche del sábado y como siempre llevaba consigo parte de su mercancía, cuando le agredieron a balazos delincuentes a los que aparentemente nadie vio actuar o no se percataron de ello al momento, hasta que escucharon varios balazos
Una vez que cesaron las detonaciones, algunas personas salieron de sus casas y se asomaron a la zona, encontrando tirado al Migue junto a su bicicleta, y al que las asistencias médicas declararon muerto tras su arribo al sitio de la agresión armada.
Horas más tarde los vecinos de Valtierrilla se mantenían atentos al duelo de la familia del tortero, un vendedor muy conocido en su comunidad y no se explicaban por qué le habrían privado de la vida.