
Aproximadamente a las 2:00 de la mañana llamados anónimos provenientes de la calle Juan de Palafox, reportaron a la Policía que delincuentes armados en un auto color blanco, acababan de realizar detonaciones de armas de fuego al exterior y al interior de un domicilio de esa calle.
Pero fue hasta pasadas las 8:00 de la mañana, cuando más llamados a la Policía alertaron de nueva cuenta sobre el crimen, tras darse cuenta que las puertas de aquella casa permanecían abiertas de par en par, y que la fachada lucía un número aún no determinado de impactos de bala.
Fue hasta entonces que la Policía Municipal acudió al lugar, y luego de entrar ubicaron en sus recámaras los cuerpos de dos hombres, presumiblemente padre e hijo, a los que por protocolo acudió para médicos a revisar sólo para ratificar que ambos ya estaban muertos desde hacía horas. En el lugar se hallaron decenas de casquillos de bala correspondientes a armas largas, según la información preliminar obtenida.
Hasta anoche las autoridades mantenían bajo reserva la información de estos hechos en los que por supuesto, no hubo detenidos.