Una mujer policía y su familia fueron masacrados a balazos anoche jueves en Irapuato, por pistoleros que los atacaron con armas de alto poder en la calle principal de la colonia Emiliano Zapata Tercera Sección.
Los hechos sucedieron a las 20:15 horas, cuando la persona extraoficialmente identificada como la elemento Alejandra N., encontrándose en su día franco circulaba a bordo de un Nissan Tsuru de color blanco, llevando como copiloto a su esposo José N., quien llevaba en brazos a su bebé de 10 meses de edad y en el asiento trasero como pasajeras sus otras dos hijas.
Como resultado del ataque, la agente falleció en el lugar al igual que su pareja, mientras que el bebé de 10 meses fue trasladado para su atención médica.
LES CIERRAN EL PASO Y LOS BALEAN
La policía y su familia iban en su auto por la calle de Vasco De Quiroga y metros antes de la esquina con la calle Juan A. Martínez, de la colonia Zapata, colindante con la colonia Ucopi, fueron interceptados por pistoleros que viajaban en un automotor del que se desconocen las características.
El auto les cerró el paso para obligarla a detenerse y acto seguido abrieron fuego contra Alejandra y su esposo, pero una bala impactó una extremidad inferior del bebé, a quien su padre llevaba en ese instante entre sus brazos, quien tratando de protegerlo al momento de la balacera abrió la portezuela del copiloto e intentó bajar pero cayó abatido.
Las primeras unidades policiales que llegaron al lugar corroboraron que una mujer yacía al volante de un Tsuru Blanco y que un hombre estaba tirado a un costado de la portezuela derecha del mismo carro.
Personas del lugar rescataron del asiento trasero a dos niñas que resultaron ilesas, mientras que paramédicos brindaron atención y traslado al menorcito quien presentaba una lesión al parecer de bala en una extremidad inferior.
De descanso
Extraoficialmente se dijo que Alejandra, ayer jueves, había salido de turno a las 8 de la mañana y que durante el día había estado de descanso.
Entre la conmoción del vecindario arribaron familiares de las personas agredidas, quienes a gritos pedían poder llegar hasta el lugar que permanecía acordonado por la Policía a la espera de peritos y el Ministerio Público, mientras en los alrededores se daba la búsqueda de los pistoleros, aunque al cierre de edición aún no se daban resultados del intenso operativo implementado.
