
Un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en ingles) mató a tiros a una conductora en esta ciudad durante la redada migratoria más reciente del Gobierno federal.
Al parecer, la mujer trató de entorpecer con su vehículo un control migratorio.
Los disparos fueron en defensa propia, según funcionarios federales, pero el Alcalde Jacob Frey los consideró imprudentes e innecesarios.
La víctima fue identificada como Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años residente en Minneapolis, según confirmó una autoridad a la cadena CBS.
Fue abatida frente a un familiar en una parada de tráfico en un barrio residencial, a unas cuadras de mercados de migrantes y a 1.6 kilómetros de donde el afroestadounidense George Floyd fue asesinado por la Policía en 2020.
La muerte de Good atrajo rápidamente a una multitud de manifestantes enojados.
Durante una visita a Texas, la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificó el incidente de «acto de terrorismo interno» llevado a cabo contra agentes del ICE por una mujer que «intentó atropellarlos y los embistió con su vehículo. Uno de nuestros agentes actuó rápidamente y disparó de manera defensiva, para protegerse a sí mismo y a las personas a su alrededor».
El Alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó esa descripción de «basura» y criticó el despliegue federal de más de 2 mil agentes en Minneapolis y St. Paul como parte de la redada migratoria.
«Lo que están haciendo es causar caos y desconfianza», acusó Frey, al tiempo que pidió a los agentes federales que se vayan.