
Entre las víctimas mortales, extraoficialmente, se contó a 7 mujeres y 4 masculinos fallecidos, aparte las y los sobrevivientes.
Sucedió minutos después de las 10:00 de la noche cuando, hasta el pórtico del Hotel Gala, ubicado en la calle Fresno, entre Azalea y Camelia, llegaron dos camionetas de las que descendieron entre 8 a 10 delincuentes encapuchados, pertrechados con armas largas y cortas, quienes de inmediato ingresaron al hotel, en donde dispararon a discreción; simultáneamente, otra célula criminal acribilló a clientes y trabajadores de dos centros nocturnos, o bares, sin nombre o razón social, instalados, uno enfrente del hotel y el otro a un costado del Gala.
No conformes, los delincuentes antes de retirarse arrojaron artefactos explosivos o incendiarios, detalle que por el momento no pudo precisarse, para hacer arder en llamas la parte baja del hotel y el interior de los antros arriba mencionados.
Un intenso ir y venir de policías, asistentes médicos, lo mismo que agentes federales y personal del Ejército se registró en aquella zona de Celaya; aunque, al cierre de edición, la operatividad continuaba en la zona y el recuento de personas fallecidas o heridas en la masacre continuó.