
La masacre fue perpetrada por varios delincuentes cargados con fusiles y armas cortas, que llegaron hasta el negocio denominado “Suajes Cadengo” ubicado sobre la calle Tancítaro, entre la Zeus y 3 Reyes, muy conocido entre trabajadores y fabricantes de artículos de piel y calzado en la zona.
Los pistoleros abrieron fuego contra las 5 personas que aún se encontraban laborando en el lugar, ingresando hasta el interior del local cuya cortina metálica permanecía abierta. Tras cometer el ataque, los hombres huyeron a toda prisa en un vehículo automotor del que nadie pudo precisar las características.
Las detonaciones de las armas automáticas que utilizaron los hampones, se escucharon hasta el bulevar Hidalgo, según comentarios de personas anónimas residentes en aquella zona de la ciudad.
La cuadra entera de la Tancítaro se sacudió con estos hechos, cuando al paso de los minutos comenzó a saberse, y los familiares a enterarse, de la magnitud de lo ocurrido.
Luego de reporte de la balacera llegaron la Policía municipal y las asistencias médicas, las que determinaron que tres hombres de entre 25 a 40 años, al momento no identificados ya habían fallecido y dos más aún tenían signos vitales por ello les trasladaron a recibir atención médica. De forma extraoficial se dijo los otros dos, fallecieron en el hospital, aunque esto no fue confirmado por ninguna autoridad.
Al lugar del triple asesinato, poco después de las 22:20 horas llegó el Secretario de Seguridad Pública Mario Bravo Arrona, quien se negó a dar declaraciones a la prensa, manteniéndose al tanto en el sitio con sus comandantes.