La reapertura social desde este 1 de junio, significó aumentar la afluencia de las rutas troncales, alimentadoras y auxiliares del transporte público de León, sin embargo, la suma de factores deriva en más gente.
Si un viaje en una línea de transporte que pasaba por el Centro Histórico era ya difícil en tiempos de contingencia, debido a la poca afluencia de autobuses, hoy, el regreso de los usuarios ha determinado el lleno, en el inicio de la vuelta a la normalidad.
Apenas se sube a una de ellas en horas pico, es normal ver de nuevo los tradicionales llenos.
Hoy, los trabajadores de diversas industrias, negocios, comercios e incluso instituciones de gobierno, han vuelto a su rutina de trabajo.
Ellos eran los que faltaban en las calles, hoy con más circulación.
Personas con uniformes son más comunes que hace unas semanas. También, lo son personas que llevan todo tipo de ‘bultos’. Uno de ellos, una persona de la tercera edad, lleva un costal con artículos de plástico, que tiene que resguardar con el paso de la gente.
Pese a todo, y en medio de la circunstancia, esta vez, el cubrebocas es más raro.
Mucha gente ha dejado de usarlo. De hecho, ya son los menos, que en la línea Auxiliar 15, lo portan. Una mujer al fondo lo lleva superpuesto. Otros, entre mujeres jóvenes y trabajadores, no quieren usarlo.
El chofer de la unidad sí lo lleva, pero con la nariz de fuera.
En esa línea, es menos usual ver supervisores. El viaje es muestra de ello, por lo que las recomendaciones dentro de las unidades, un espacio de confinamiento, pasan como algo innecesario, para muchos.
La situación pareciera ser única en la línea, pero se replica en todas.
En’ horas pico’, sobre todo en las mañanas y tarde, los llenos están asegurados, pero durante el transcurso del día, también es común ver unidades con los llenos característicos.
– «Se tardó más de una hora», dice una mujer al conductor enmudecido de una unidad que va al norte de la ciudad.
El reporte no es raro, pero la gente no extrañaba tener que esperar hasta más de media hora de un camión a otro, mientras otras veces, se topan uno detrás del otro.
Filas largas en paraderos céntricos, camiones llenos rumbo a zonas principales de la ciudad o densamente pobladas.
Es la nueva normalidad, que dio comienzo con la gente regresando a los espacios públicos.




