
La ciudad de León ha cambiado. Hoy en día, miles de personas se congregaron en el Parque Hidalgo para participar en la marcha por la diversidad. Desde lesbianas, pasando por gays y bisexuales, personas trans y no binarias, pero también aliados heterosexuales. Más de 25 mil personas estuvieron juntas, ondeando la bandera arcoíris.
Ya nada es rígido, como antes. Ahora los conceptos de vida y de cultura son líquidos, como solía decir el sociólogo Zygmunt Bauman. También la identidad de género y la sexualidad.
Así se apreció desde las 2:00 de la tarde. En el Parque Hidalgo hay felicidad, algarabía y buena vibra. Se pueden ver hombres de más de cincuenta que acaban de salir del closet hasta adolescentes con la bandera de la bisexualidad. Hay muchachos y muchachas trans. Todos aplauden y sonríen, en espera de que comience la marcha rumbo a la Zona Centro de León.
Los carros alegóricos aguardan. “La verdadera paz comienza el día que dejas de pedir perdón por existir tal como eres” advierte una de las pancartas de los participantes.
En la estatua del Cura Hidalgo se reúnen más jóvenes. Todos sosteniendo globos con los tonos del arcoíris. ‘Pride’ es la palabra que más se lee en los alrededores.
Las referencias a la cultura pop no faltan.
Desde un joven con una camisa de Mickey Mouse con los tonos del arcoíris, hasta ositos cariñositos multicolores, pasando por chicos que cargan una réplica de Chucky (y es que Don Mancini, el creador del muñeco diabólico, es abierta y orgullosamente gay) hasta drag queens con el estilo de Úrsula, la malvada bruja de ‘La Sirenita’. Chicas ‘les’ con una playera de la Mujer Maravilla.
No todos son gente de la diversidad. También hay jóvenes heteros que acompañan a sus amigos gays: “como sea son mis compas y no tengo bronca”, dice Vladimir, un muchacho de 23 años.
O bien, como la señora María de Lourdes, de Lomas de Medina, quien sostiene una pancarta que anuncia que ofrece abrazos gratis, y señala que las madres homofóbicas, no tienen “ni corazón, ni cerebro”.
Suenan canciones desde altavoces que se relacionan con el ambiente: ‘I will survive’ de Gloria Gaynor, ‘¿A quién le importa?’ de Alaska, ‘Fireworks’ de Katy Perry y cómo no: ‘Born this way’ de Lady Gaga. Todas las rolas se enfocan en lo mismo: ámate, acéptate.
Es a las 3:30 que el intenso calor de junio se retira y le cede el lugar a un cielo nublado. Empieza a chispear, pero ni el inclemente sol ni la lluvia impiden que arranque la marcha.
Todos caminan por el bulevar López Mateos. Las consignas de amor y aceptación se escuchan junto con la música. “Marcho por los que aún no pueden” es otro de los mensajes que se leen en las mantas, una consigna de empatía para quienes viven en el closet. Hay espacio para el cambio del clima, para todas las edades, pero no lo hay para el odio.
Una enorme bandera arcoíris se extiende por todo el López Mateos. Algunos sonríen y otros aplauden. Así se vive en León el mes del orgullo: con la marcha estatal que ya es una tradición.



