
Por rescatar a un perro afgano que permanecía amarrado, con bozal y confinado en un espacio reducido, el activista Marcos Aguilera deberá comparecer ante la Fiscalía General del Estado de Guanajuato en calidad de imputado, luego de que los antiguos propietarios del animal interpusieron una denuncia en su contra.
El rescatista sostuvo que la entrega del ejemplar ocurrió de manera voluntaria el pasado 9 de junio con la presencia de elementos de la Policía Municipal. No obstante, indicó que enfrentará el proceso legal acompañado de su abogado, aun cuando desconoce la tipificación exacta de la acusación, la cual presume podría ser por robo o abuso de confianza.
“Nada de eso sucedió, fue una entrega voluntaria. Tuve acceso al domicilio en presencia de sus dueños. Vi al perrito todavía amarrado; yo lo desamarré, le quité el bozal y las personas lo sacaron a la calle cuando pedí apoyo porque no me lo querían entregar”, explicó Aguilera.
Agregó que los dueños se negaban a cederlo argumentando que era un perro “fino y de raza”. Sin embargo, vecinos del lugar reportaron que el animal vivió durante años entre suciedad y confinamiento. Tras la intervención, el can recibió atención médica, vacunas y alimento hasta ser entregado en adopción a una nueva familia.
Al respecto, el activista aseguró que no revelará el paradero del animal. “Prefiero quedar detenido, pero no lo voy a regresar ni voy a decir quién lo tiene. Ese perro ya tiene una familia”, afirmó.
CUESTIONA OMISIÓN MUNICIPAL
Aguilera recriminó la postura de las autoridades locales ante el caso y la falta de acompañamiento legal o institucional.
“Ninguna instancia del Municipio, ni la Alcaldesa, ni el Centro de Control y Bienestar Animal ni el Hospital de Mascotas se han contactado conmigo para ofrecer apoyo o asesoramiento. Prácticamente no les interesa”, señaló.
Finalmente, el activista aseveró que el inmueble donde se registraba el maltrato ya contaba con reportes previos ante el Centro de Control y Bienestar Animal de León; sin embargo, las autoridades nunca enviaron inspectores ni veterinarios para verificar las condiciones del ejemplar.