
En un templete instalado frente a la Presidencia Municipal de León, mujeres desde adolescentes hasta adultas compartieron testimonios sobre las violencias que han vivido, ante miles de asistentes reunidas en la explanada. Así, entre relatos, consignas y exigencias de justicia, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer en el municipio.
La historia de Ximena, víctima de feminicidio, fue contada a través de la voz de su madre, Rosa Icela, quien señaló que la Fiscalía del Estado de Guanajuato clasificó el caso como homicidio y no como feminicidio. También se escucharon testimonios de estudiantes acosadas por profesores e incluso de mujeres cuyo agresor fue un familiar. Estos relatos recordaron el sentido de la lucha y, en un ambiente de empatía, las asistentes mostraron su apoyo con el grito de “¡Yo sí te creo!”.
El 2025, el estado de Guanajuato cerró con 327 casos de homicidios dolosos contra mujeres, mientras que solo 15 fueron tipificados como feminicidio, según cifras oficiales.
Las actividades organizadas por la Red Feminista León iniciaron alrededor de las 10 de la mañana en colaboración con Ley Sabina, donde evidenciaron los rostros de hombres violentadores que han ejercido violencia psicológica, emocional, física y, sobre todo, económica.
El colectivo Unidos por los Desaparecidos León también se sumó a la exigencia de frenar la violencia contra las mujeres. En el árbol que se encuentra instalado a un lado del kiosco del Centro de León colocaron un moño morado como símbolo de la lucha.
Minutos después de las 3 de la tarde de este domingo 8 de marzo, desde menores, adultas mayores e incluso mascotas comenzaron a congregarse en el Arco de la Calzada. El intenso sol no fue impedimento, algunas incluso comenzaron a pintar sus carteles en ese momento.
A los alrededores se observaba la vendimia: gorras, paliacates y banderas moradas y verdes, con costos que iban de los 30 a los 100 pesos. Carritos que vendían desde comida chatarra hasta botellas de agua también formaban parte del ambiente.
A las 4 de la tarde, el contingente partió rumbo a la Presidencia Municipal. Al frente iban algunas ciclistas, seguidas por familiares de víctimas de feminicidio, colectivos de personas desaparecidas, madres buscadoras, mujeres neurodivergentes, mujeres con discapacidad y la Red de Madres Feministas de León.
También participaron organizaciones como NIMA, mujeres universitarias, el contingente “Primera vez marchando”, el bloque por Palestina y pueblos que resisten, así como grupos de lesbianas, batucada, el bloque rojo, médicas del contingente verde-violeta, activistas contra la violencia estética, colectivos feministas, mujeres trans y, al final, grupos de tambores.
VIOLENTADORES
En los puentes ubicados sobre el bulevar Adolfo López Mateos también se colgaron lonas con los rostros de violentadores, como recordatorio de que las mujeres no olvidan y de que la sociedad tampoco debería hacerlo.
Durante el trayecto, bajo el intenso sol, algunas mujeres instalaron mesas para regalar agua de jamaica a quienes tenían sed. Algunos negocios y bancos colocaron maderas para proteger sus fachadas, aun así, las manifestantes pegaron carteles y realizaron actos de iconoclasia.
Al llegar a la calle Hidalgo, al pasar por un costado de la Catedral Metropolitana de León, una valla humana la resguardaba: católicos tomados de las manos y con lonas donde se leían frases como “Mi fe es mi identidad, respétala”.
Algunos negocios decidieron mostrar su apoyo al movimiento colocando carteles afuera, poniendo música o regalando flores a las mujeres.
La valla metálica instalada alrededor de la Fuente de los Leones fue cubierta por colectivos de búsqueda con fichas de sus familiares desaparecidos. El Sagrario también se encontraba resguardado por algunos creyentes.
Alrededor de las 5:30 de la tarde, el contingente arribó a la Presidencia Municipal, donde las mujeres intervinieron las paredes con frases y carteles que llevaban desde el inicio de la marcha.
A las puertas del edificio prendieron fuego a algunos carteles mientras el humo se elevaba en el cielo, desde el interior rociaron agua para sofocar el fuego. Este año, la puerta de la Presidencia Municipal fue protegida con vallas metálicas.
Algunos paraderos del sistema de transporte que resultaron afectados fueron los del Expiatorio, Hermanos Aldama y Centro Histórico, sin embargo, incluso antes de que concluyera la marcha, ya comenzaban a ser reparados.
POSICIONAMIENTO
En ese punto, la Red Feminista de León leyó su posicionamiento. Expresaron que marchan porque la violencia contra las mujeres no ha cesado y porque la impunidad sigue siendo la norma.
Señalaron que en Guanajuato las niñas continúan siendo violentadas, que las carpetas de investigación se empolvan, y que en la Fiscalía se revictimiza a las víctimas.
Criticaron que a pesar de que actualmente hay una mujer gobernadora y una mujer presidenta municipal, eso no garantiza justicia.
“Hoy marchamos por las mujeres de comunidades racializadas que enfrentan un mundo doblemente cruel. Por las mujeres indígenas históricamente despojadas. Por las que viven bajo el silencio impuesto por religiones y culturas que les niegan voz, estudio, trabajo y autonomía. Por los 640 millones de niñas atrapadas en matrimonios infantiles”, expresaron.
La marcha también contempla a las mujeres por su derecho a decidir, para aquellas que han sobrevivido a la violencia sexual, por quienes callaron por miedo a perderlo todo.
EXIGENCIAS
También se sumaron exigencias contra la violencia vicaria, por las maternidades autónomas, el derecho a decidir, la dignidad menstrual, el reconocimiento de la neurodivergencia en mujeres y la igualdad laboral, así como justicia para las infancias violentadas.
“Este 8M no es carnaval. No es espectáculo. Es duelo que se vuelve fuerza, amor que se convierte en resistencia. Es el cuerpo diciendo ‘aquí estamos’ cuando quisieron borrarnos
En León el activismo no es de un día. Nos organizamos todo el año. Nos encontramos el 8M, el 22A, el 28S, el 25N y en el Tendedero del Día del Padre. Cada fecha es la misma exigencia con distinta forma: justicia, vidas libres de violencia y autonomía”.
Después del posicionamiento, algunas mujeres tomaron el micrófono abierto para contar sus experiencias de violencia frente a miles de asistentes, quienes respondieron con aplausos y consignas de apoyo.
La jornada concluyó frente a la Presidencia Municipal, donde las manifestantes dejaron los carteles que portaron durante la marcha como símbolo de protesta y memoria. Además, algunas integrantes del bloque negro prendieron fuego a parte de la fachada del edificio.