
Tal es el caso de Consuelo Juárez Pérez y su familia y amigos, quienes partieron de Salamanca rumbo a San Juan de los Lagos. Junto con un niño, son seis personas quienes han asistido de manera formal a la peregrinación año con año… salvo el 2020, cuando definitivamente estuvo prohibido.
“Para nosotros ha sido muy difícil ahora que los aforos están limitados y los campamentos también. La fe es lo que nos mantiene” señala Consuelo.