Terminó la agonía… las tres jóvenes víctimas de la exposición registrada hace ocho días en una vivienda en Guanajuato Capital no lograron superar el estado crítico en el que se encontraban desde el siniestro.
Finalmente, con el deceso ayer de Marcela, los tres jóvenes perdieron la vida.
Los estudiantes residentes de León, visitaron la capital y rentaron una vivienda a través de una plataforma digital (Airbnb).
Sin embargo a la mañana del lunes 18 de marzo se registró una explosión por acumulación de gas en la casa.
Los hechos se registraron alrededor de las 6:30 horas en la Ex Estación del Ferrocarril en Terrazas hacia Banqueta Alta, donde lamentablemente las llamaradas alcanzaron a los cuatro jóvenes mientras dormían.
La Secretaría de Salud de Guanajuato lamentó ayer el fallecimiento de Marcela, de 23 años.
Los estudiantes permanecieron sus últimos días en el Centro Estatal de Cuidados Críticos de Salamanca, en donde recibían atención especializada en la Unidad de Quemados con toda la tecnología que marcan los protocolos internacionales.
Pese a los esfuerzos médicos, Marcela, originaria de Saltillo, Coahuila, falleció a las 11:35 de la mañana de ayer martes en dicha unidad, en donde permaneció por una semana en terapia crítica y con un pronóstico reservado.
Marcela sufrió un paro respiratorio que ameritó proporcionarle maniobras avanzadas por 30 minutos, además de haber presentado falla orgánica.
La joven tenía lesiones internas en un 86% de su cuerpo y resultó con quemaduras de segundo grado en el 70% de su superficie corporal.
La Secretaria de Salud Pública de Guanajuato señaló en un comunicado que se brindaron las atenciones con el apoyo del equipo humano y tecnológico en la asistencia de los tres jóvenes, con servicios de terapia intensiva con tecnología de punta, monitores, ventiladores mecánicos y demás implementos de última generación.
OTRAS VÍCTIMAS
La otra estudiante, Katia, de 22 años, originaria de León, presentó quemaduras de segundo grado en el 55% de su cuerpo.
Sin embargo sus padres firmaron su salida voluntaria del nosocomio, para ser atendida en una clínica particular.
Hasta ayer, las autoridades desconocían el estado de salud de Katia.
Además, al momento de los hechos también se encontraban hospedados dos personas más originarias de Monterrey y otros dos de Oregón, Estados Unidos, quienes resultaron ilesos.
