Mientras instancias directivas del PRI declaran procedentes 46 planillas para integrar los consejos políticos municipales, un grupo de 50 priistas inconformes mantienen tomadas desde el pasado jueves, el edificio donde se ubica el Comité Directivo Estatal (CDE).
Los inconformes que forman parte del movimiento denominado “Rescatemos Guanajuato”, son señalados de ser alentados por el ex candidato al gobierno del estado, Gerardo Sánchez García, además de formar parte de la Confederación Nacional Campesina (CNC).
Al frente del grupo que desde el pasado jueves mantiene tomadas las instalaciones del CDE el PRI, ubicadas en Paseo de la Presa se encuentra el ex alcalde de Pénjamo, Jacobo Manríquez, quien fue señalado de repartir dinero a los que integran el grupo que por la fuerza tomó el inmueble.
“A mí se me señala por dar dinero y eso es falso. En el video donde se ve que doy dinero, lo hago para que la persona a la que se lo entregó salga a traer de comer. Ya teníamos muchas horas en el lugar y a la gente le dio hambre”, dijo.
El ex funcionario aclaró que no van a salir de la sede del PRI ni abandonar su protesta hasta que los directivos del partido los incluyan en la lista de los consejos municipales, de los cuales se informó que fueron declaradas procedentes 46 planillas.
“No nos vamos a ir hasta que nos incluyan en los consejos municipales, la gente del partido, lo verdaderos priistas estamos hartos de que siempre se beneficie con estos cargos a los mismos que por mucho tiempo le han causado daño al partido”, afirmó.

También rechazó que los inconformes, sobre todo jóvenes sean parte de un movimiento interno de desestabilización, que supuestamente lidera el ex dirigente del PRI en Irapuato, Amando de la Cruz Uribe Valle.
Jacobo Manríquez aseguró que todas las decisiones que han tomado los actuales directivos del partido han llevado a estas protestas y aseguró que nunca buscaron apoderarse de los expedientes en manos del CDE.
Señaló que priistas de todo el Estado de Guanajuato están listos para participar en las acciones de protesta y dispuestos a llegar hasta la sede estatal para buscar un acuerdo con los mandos directivos.
“Hay mucha gente inconforme con las decisiones tomadas y están dispuestos a venir a protestar porque en el PRI ya es costumbre que no se deje a quien ganó, sino a aquellos que los dirigentes quieren”, aseguró.
Por el momento, las instalaciones del partido se mantienen cerradas, con el grupo de inconformes en su interior hasta que se logre un acuerdo, sólo que tampoco los mandos directivos se han pronunciado al respecto, además de que nadie los ha atendido.