Piezas fundamentales en el desarrollo de México
Este miércoles 15 de mayo tuvimos la oportunidad de reconocer, felicitar y considerar que las maestras y los maestros han sido, siguen siendo y serán el factor fundamental en la vida y el desarrollo de México.
Un título tan importante requiere la oportunidad de estos seres extraordinarios de enseñar en todas las áreas, porque tan maestro es el que enseña en el Kinder, como en las universidades, inclusive en los doctorados.
Para ser maestro se nace y se hace. Es cierto que hay escuelas normales y centros de preparación para perfeccionar la labor de la enseñanza diaria, pero para llegar a entregar sus conocimientos en las aulas, el maestro tiene que alimentarse de fuentes de información, ofreciendo lo mejor de su tiempo, a veces sacrificando merecido descanso para preparar las clases que impartirá al día siguiente.
No podemos concebir un país en ninguna parte del mundo que no tenga maestros y donde no haya escuelas, centros universitarios y hoy en tiempos de la tecnología moderna, la enseñanza en línea, para los alumnos que quieran puedan aprender a distancia; sin embargo, habrá que distinguir que no todos los maestros son bien remunerados ni tienen las posibilidades necesarias para desarrollar su trabajo. Desafortunadamente tenemos muchos años en los cuales esta oportunidad de una enseñanza mejor a los alumnos se ha descuidado terriblemente y hay un gran número de escuelas en toda la República que no cuentan con los servicios esenciales adecuados.
Debemos de considerar que los maestros que trabajan en el sector rural llevan implícito un sacrificio por la falta de comunicación y posibilidades para su trabajo, sin embargo, ellos reviven, como lo hicieron en antaño y lo siguen haciendo millones: un apostolado. Una palabra corta, pero que encierra el sacrificio y la entrega total en misiones, como hemos dicho, desfavorables.
Yo recuerdo, porque soy un hombre de la tercera edad, que en mi niñez había pocas escuelas, las denominadas escuelas oficiales que eran manejadas por el gobierno y las llamadas particulares. Estamos hablando de la década de los 40’s y 50’s del siglo pasado y encontramos que no había normales ni centros de capacitación y los maestros adquirían una capacitación para enseñar sobre la marcha, pero todavía recordamos a maestras inolvidables: la Srita. Jovita Medina Hernández, que murió de 85 años y 70 se los dedicó a la enseñanza en el Colegio José María Velázquez; era tal su vocación y entrega que sufrió los últimos siete años de enseñanza un problema de movilidad que la obligaba a transportarse en silla de ruedas, pero ella seguía firme, mostrando lo mejor de sus conocimientos a todos los que tuvimos la suerte de compartir esas enseñanzas, no solamente de ella, sino de un grupo de maestras como la Srita. Angelina Varela, Srita. Isla Macías, Srita. Angelita Hernández, Dolores Medina, Jovita Aranda.
A la muerte de la Srita Jovita Medina Hernández, se hizo cargo de la escuela, en otro lugar la Srita. Dolores Medina, quien luchó durante muchos años para conservar el prestigio de la escuela José María Velázquez, mi reconocimiento y cariño para ella.
En tiempos heroicos y que a mí no me tocó vivirlo, pero fue una realidad que en tiempos de que el Presidente Plutarco Elías Calles prohibió la enseñanza católica en las escuelas, ella hizo caso omiso y acabaron quemándole la escuela, porque insistía en la enseñanza de los valores de la religión católica, no amedrentó y a los dos meses estaba en pie de guerra con muchas carencias, pero con el espíritu firme y siguió enseñando durante muchos años más.
Recordamos también a la Srita. Josefina Camarena, del Colegio Constancia y Trabajo, que al igual que el José María Velázquez fueron pilares en aquel entonces en que León era una ciudad con pocos habitantes y por el lado oficial podemos hablar de la Maestra Ramoncita, de la escuela Federal situada en la Av. Juárez, con una tradición de más de 100 años, y podemos seguir hablando sobre todo de las maestras que recordamos en este día con el cariño y el amor que ellas nos dieron y que quisiéramos tenerlas cerca para mostrarles nuestro agradecimiento y cariño, porque ahí era un verdadero apostolado.
¿Y que pasa con la educación actual? Lamentablemente ustedes lo pueden oír con tristeza, las escuelas normalistas en pie de guerra, alumnos que no quieren estudiar y maestros que forman sindicatos y que han cambiado al panorama educativo de México y no quiero generalizar ni acusarlos, porque siguen siendo factor fundamental en la vida de México, pero ustedes pueden aceptar que ahora las escuelas particulares en algunos casos es muy difícil inscribirse porque sus cuotas de inscripción y mensualidades son muy altas, aunque lógicamente hay muchas más comodidades y buena enseñanza.
Se acaba este gobierno como se han acabado otros sexenios y es urgente que se le ponga más atención a la educación en México, pues los pueblos que no tienen cultura no pueden progresar.
Honor y gloria en su día a las maestras y maestros de México.
