Desde muy temprano, cientos de leoneses se dieron cita en la Catedral de León para cantarle las mañanitas a la Madre Santísima de la Luz.
Algunos de los feligreses entraron a la Catedral de rodillas, algunos otros acompañados del brazo de algún familiar e incluso hubo quienes la nostalgia los invadió, pues no resistieron las lágrimas al escuchar la música de mariachi con algunas canciones dedicadas a la patrona de la ciudad, tales como ‘Madrecita Mía’ ‘Señora, señora’ ‘Hermoso Cariño’, entre otras.
Algunos de los asistentes a esta celebración llegaron desde las 6 de la mañana para tomar el mejor lugar y estar cerca de la Virgen. Entre algunos de los testimonios se encuentra el de la señora Patricia Rodríguez Pérez, quien explicó que cada año visita junto a su familia este espacio dedicado a la Santísima de la Luz, mismo que la hace recordar con gran cariño a su abuelita.
“Para mí es frecuente venir. La virgen es un símbolo de mucha paz; mi abuelita siempre nos traía desde chicos. Estar aquí es recordar mucho a mi abuelita”.
Algunas de las peticiones frecuentes en este día son pedirle a la Virgen de la Luz con devoción y fe por la familia para que se mantenga unida, así como también por salud y trabajo.
Elsa María Hernández comentó que la virgencita es lo más grande que tiene, pues le agradece todo lo que ha hecho por ella, pues reiteró que desde pequeña su mamá la llevaba en brazos.
Esta tradición leonesa va de generación en generación, persiste gracias a la fe y amor que le tienen a la patrona de León, a quien piden para solucionar problemas familiares, ya sea por cuestiones de salud, legales o de adicciones.
Luz María contó que su mamá la encomendó a la Virgen de la Luz desde que estaba en su vientre, y ahora a sus 32 años, siendo madre de una pequeña, mencionó que “ahora yo traigo a mi hija y con toda la fe del mundo para que ella nos siga escuchando”.



