
Es bien cierto que el amor de una madre es el combustible para lograr lo imposible, y una vez más quedó demostrado gracias a Mariana, una joven de 20 años originaria de Irapuato que, aun con diagnóstico de muerte encefálica, logró dar vida a su hija.
Además, gracias al valiente «sí» de su familia a la donación de órganos, hoy brinda esperanza a cinco personas.
La historia de Mariana nos recuerda que el amor de una madre trasciende todas las fronteras, incluso aquellas en las que el final parece inevitable.
La joven llegó al Hospital General de Zona (HGZ) No. 2 de Irapuato con una grave hemorragia cerebral, por lo que fue trasladada de inmediato a la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades No. 1 del Centro Médico Nacional del Bajío.
Tras diversos estudios, los médicos confirmaron el diagnóstico de muerte encefálica.
En ese momento, Mariana tenía apenas 24 semanas de gestación.
Por ello, el personal del Servicio de Terapia Intensiva de la UMAE No. 1, en estrecha coordinación con especialistas de la UMAE Hospital de Gineco-Pediatría No. 48, la mantuvo durante tres semanas bajo un estricto manejo médico con el objetivo de preservar el embarazo.
Afortunadamente, todo salió conforme a lo previsto y, al llegar a la semana 27 de gestación, los médicos pudieron intervenir para practicar una cesárea. Fue así como la pequeña llegó a este mundo.
De acuerdo con personal médico del Instituto, la recién nacida recibe atención integral y especializada por parte de expertos de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) de la UMAE No. 48.
Luego del nacimiento de la pequeña la familia de Mariana decidió decir sí a la vida y autorizar la donación de sus órganos.
Gracias a esta decisión, Mariana se convirtió en la sexta procuración de órganos realizada durante 2026 en la UMAE No. 1.
En homenaje a su vida, se realizó una valla de honor, un espacio en el que personal médico, familiares y seres queridos le dieron el último adiós en un ambiente de profunda tristeza, pero también de esperanza.
En la memoria de sus padres, Mariana siempre será recordada como una hija alegre, cariñosa y de gran calidad humana.
Gracias a esta procuración se rescataron dos riñones, dos córneas y el hígado.
Los riñones y las córneas serán trasplantados en la misma UMAE No. 1 de León, mientras que el hígado fue trasladado al Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) del Instituto, en Jalisco, para beneficiar a otro paciente en espera de un trasplante.