Shane Lowry fue profreta en su tierra, a pesar de que el pronóstico y los primeros resultados jugaban en su contra.
El golfista de 32 años se coronó en el The Open Championship de Irlanda del Norte, tras dejar en el camino a jugadores de la talla de Tiger Woods, Phill Mickelson y Rory McIlroy, amplios favorites para llevarse los honores.
«No puedo creer que sea yo quien esté parado aquí», dijo un emocionado Lowry al tiempo que recibía el legendario trofeo de campeón del torneo. «No puedo creer que sea mío»
La primera ronda para Lowry fue un sufrimiento y apenas libró el corte. Pero desde ese momento en adelante sus resultados fueron de menos a más.
Ninguno de sus rivales pudo acercarse a menos de tres golpes de Lowry, quien conservó con claridad el liderazgo una vez que lo tomó, para terminar con un impresionante 15 bajo par.



