
La Serie Mundial 2024 no solo promete la gloria eterna para los campeones, sino también una jugosa recompensa económica. Los Dodgers y Yankees, históricos rivales que se enfrentan por duodécima vez en la serie más grande del béisbol, tienen mucho en juego: una bolsa de $35 millones para el equipo ganador, destinada a jugadores y cuerpo técnico. Esta cifra no está predefinida, ya que depende de los ingresos de postemporada por boletos y derechos televisivos, y se distribuye entre quienes forman el equipo en el campo y detrás de bastidores.
El equipo subcampeón no se va con las manos vacías; su premio se estima en $25 millones, basándose en el porcentaje del 24% del total generado, en contraste con el 36% destinado al campeón. Este modelo, adoptado desde los inicios de la MLB, simboliza una evolución: en la primera Serie Mundial de 1903, el equipo ganador solo ganó $1,182 por jugador (equivalente a unos $36,000 hoy), mientras que los jugadores de Pittsburgh, perdedores, recibieron incluso más gracias al dueño de la franquicia.
La cantidad de dinero que se reparten los campeones permite también distribuir bonificaciones a entrenadores, personal de soporte, y otros miembros no uniformados, como cocineros, personal de seguridad y mantenimiento. Esta gratificación económica también incluye el anhelado anillo de campeón, cuyo valor puede variar entre $20,000 y $70,000, aumentando conforme pasa el tiempo.
En esta serie de siete juegos, los equipos buscan no solo alzarse con el trofeo, sino también asegurar su lugar en la historia y en el selecto grupo de franquicias millonarias.