
Al respecto, el fundador y director de FURA, Ricardo Ibelles, señaló que, junto con Dirección General de Medio ambiente y Asociación Mexicana de Arboricultura, se organizó la capacitación con el tema concreto del retiro de muérdago, pues puede convertirse en una nociva plaga.
Ibelles apunta: “El muérdago es una planta parásita que produce su propio alimento, pero se hospeda en un árbol, incrementando el peso en sus ramas. Uno de los problemas que llegamos a tener es que ese sobrepeso hace que las ramas se colapsen, lo que es un verdadero riesgo. El muérdago también absorbe nutrientes cuando está en latencia, pues sigue demandando nutrientes, pero el árbol produce para él. Al tener este exceso, se debilitan y se estresan. Está acabando (el muérdago) con una parte importante del patrimonio verde de la ciudad. Este problema tiene, literalmente, toda la vida, pero hay que hacer un control, pues últimamente se ha incrementado”. En casos serios, el árbol acaba muriendo.
Ibelles y FURA consideran que arriba del 50% del arbolado urbano posee este problema. La especie y el tamaño del ejemplar son fundamentales, y si no se hace un manejo adecuado, se puede perder al árbol.
Lo que se debe de hacer es una poda sanitaria: pero ese trabajo tiene que realizarlo un profesional, se debe saber a detalle cómo hacer el corte y saber retirar el follaje. Todos esos criterios se vieron durante la capacitación.