Lodazales en la calle Hacienda Silao impiden el paso de usuarios del Instituto Guanajuatense para las Personas con Discapacidad (Ingudis), y el Centro de Rehabilitación Visual (Cerevi); urge rehabilitación.
Dado que se trata de sitios con visita obligada por parte de personas con discapacidad en sillas de ruedas, con bastón y demás, mantener en buenas condiciones las vialidades es un tema indispensable.
Así lo consideran quienes acuden a recibir algún tipo de terapia.
TESTIMONIO
Ernesto “N”, familiar de un joven integrado a uno de los programas del Instituto, relató que durante la sequía el acceso no es complicado, sin embargo, al llegar las primeras lluvias las calles del fraccionamiento Hacienda Silao, la situación da un giro completo.
“Traemos a nuestros familiares a la terapias y para ser honestos, no es siempre pero sí cuando caen las lluvias, que se inunda la calle”, dijo respecto al tramo de poco más de 100 metros de carpeta asfláltica.
La gran cantidad de agua que se acumula en la zona provoca considerable deterioro de la cinta y en consecuencia, baches que son difíciles de atravesar.
“Como todo está rodeado aquí de tierra, por eso es que se hace todo el lodo. No hay banquetas aquí y no tenemos por donde atravesar ni con la silla de ruedas”, mencionó al argumentar que aunque usa el transporte público, “no nos deja hasta adentro y de todos modos tenemos que cruzar el lodo para atravesar”.
Ante ello es que usuarios y los mismos vecinos del fraccionamiento hacen un atento llamado a las autoridades para que generen un proyecto que permita un mejor acceso al lugar.
El camino que conduce a la colonia Solidaridad y que sirve como vía de ingreso, se encuentra en peores condiciones, pues éste es únicamente de terracería.
