
Del hallazgo las autoridades fueron avisadas minutos después de las 3:00 de la mañana, señalando que afuera de un salón ubicado sobre la calle de Veleros casi esquina con Salvador Ortega, unos desconocidos acababan de dejar abandonado un bulto sospechoso.
La Policía, que llegó después, ubicó un montón de cobijas que al revisarles contenían el cadáver de un masculino al que le habían atado con cinta adherible al cuello además de observársele posibles huellas de violencia en todo el cuerpo.
El hombre, no identificado, representa una edad de entre 40 a 45 años y solo pudo saberse que vestía pantalones de mezclilla azul, zapatos color café y una camiseta color verde, sin portar consigo ningún documento de identificación.