
El empresario leonés señaló que todo es cuestión de respeto. Que si para darnos una licencia debemos presentar un examen donde se demuestra que se conoce el reglamento y las señalizaciones, no deberíamos tener problemas con el hecho de que una multa sea más o menos cara.
Destacó el hecho de que los motociclistas, por ejemplo, se brinquen las leyes; que muchas veces circulen en sentido contrario, que se cuelen entre los autos, que invadan banquetas o que se den la vuelta en sitios no autorizados ya que al ser vehículos automotores, deben tener las mismas obligaciones que el resto de los medios de transportes motorizados.
“Causan el mismo daño y pueden ser factor también de accidentes”, recalcó.
También mencionó el hecho de quienes conducen bicicletas y que se suben a las banquetas, que salen en el arroyo de las calles muchas veces de forma intempestiva y en sentido contrario.
“Todo esto no es cuestión de que le aumenten el costo a una infracción, sino de respeto por los demás. No nos debe importar si es más o menos cara una multa, sino el hecho de apegarnos a los reglamentos y cumplir con ellos”, subrayó.
Mencionó que el hecho de que se hagan excepciones con infracciones para las conductas contenidas en la Sección Tercera del Reglamento, como conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas, no contar con constancia o distintivo vigente de verificación vehicular, no utilizar el cinturón de seguridad, el uso de dispositivos electrónicos mientras conducen, tener vidrios polarizados, exceder el número de pasajeros en una motocicleta, así como pasarse la luz roja de los semáforos, es importante porque son las acciones u omisiones que pueden derivar en resultados más lamentables, pero que en todo caso, los conductores deben apegarse siempre a los reglamentos y respetar a los demás.
“No es cuestión económica. Es de valores”, concluyó.