
El cuerpo estaba desnudo, de acuerdo a la información preliminar obtenida, boca arriba y con los brazos en cruz, al que las asistencias médicas le apreciaron dos impactos de bala en la frente, otros más en el vientre y huellas de violencia.
Vecinos de la calle Brisas de Barcelona, el cruce más cercano al sitio del hallazgo, fueron los que, movidos por la curiosidad, se acercaron a observar a los baldíos, de donde desde hacía varios días emanaba un olor fétido, llevándose la sorpresa de ver que se trataba de un cadáver en estado de descomposición, por lo que llamaron a las autoridades inmediatamente.