
Durante el siniestro, algunos vecinos se dedicaron a contemplar el crepitar de las llamas, mientras que otros optaron por ayudar, llenando cubetas de agua y echándolas al fuego.
Minutos después de que hicieran la denuncia al número de emergencia 911, llegaron Bomberos, Protección Civil, así como miembros de Policía y Tránsito, quienes se encargaron de acordonar el área. Entre vecinos y autoridades se encargaron de apagar las llamas durante poco más de una hora.