
La víctima, quien hasta anoche no había sido identificada, fue sorprendida por dos delincuentes armados, cuando descansaba dentro de una especie de casita elaborada de plásticos y maderas, en un terreno baldío de la calle Aquiles Serdán.
Sin darse cuenta, fue bañado en plomo por los hampones, los cuales, una vez consumado el ataque, salieron de prisa y abordaron una motocicleta dándose a la fuga de inmediato.
Cuando llegaron las asistencias médicas, una vez avisadas de lo sucedido, a las 10:30 de la mañana, la persona balaceada ya estaba muerta, observándosele múltiples impactos de bala en pecho, abdomen y cabeza principalmente.
Al sitio llegaron elementos del Ejército y de la Guardia Nacional (GN) en apoyo de la Policía local; sin embargo, no informaron haber detenido a nadie por este hecho.